DOI: https://doi.org/10.33881/IBR098
El abordaje inicial del accidente cerebrovascular (ACV) representa uno de los retos más significativos para quienes se forman en el campo de la fonoaudiología. Llegar a un escenario hospitalario y enfrentarse a una condición neurológica de inicio súbito exige no solo bases teóricas sólidas, sino también la capacidad de interpretar, en cuestión de minutos, los cambios que comprometen funciones comunicativas, en este contexto, el cerebro se vuelve especialmente vulnerable, y cada decisión clínica adquiere un peso determinante en el pronóstico del paciente.
Desde esta perspectiva, la participación del fonoaudiólogo en la fase aguda deja de ser un proceso secundario para convertirse en un componente indispensable dentro de la ruta de atención. La valoración temprana permite identificar alteraciones que pueden pasar desapercibidas para otros profesionales, como las dificultades para tragar de manera segura o los primeros signos de una alteración en el lenguaje. a prevención de complicaciones mayores.
Autores
- Laura Camila Bejarano Peñaloza
- Laura Camila García Pineda
- Ana Sofía Escobar Sierra
- Francisco Manuel Hernández Parra.