DOI: https://doi.org/10.33881/IBR092
El desarrollo emocional en la etapa preescolar constituye un componente esencial del proceso educativo, al permitir que los niños reconozcan, expresen y regulen sus emociones dentro de un entorno seguro y afectivo. Su importancia radica en que impulsa la resiliencia, reduce el estrés y potencia el desempeño académico durante una etapa en la que la inteligencia emocional es un predictor clave del éxito futuro (Alcívar, Vélez, & Tapia, 2023). En esta fase del desarrollo, las experiencias lúdicas y simbólicas adquieren un papel determinante, ya que el aprendizaje desde los roles sociales posibilita la representación de emociones, situaciones y vínculos significativos, siempre que esté mediado por un adulto que oriente de manera intencionada y consciente la experiencia.
Autores
- Mayra Alejandra Mora Castillo
- Martha Elena Osorio Bernal
- Michelle Andrea Pérez Marulanda
- Linda Marcela Medina Motta
- Sandra Milena Rincón Infante